Convención Anual Información para Auspiciadores
Jun/13/2011 19:58
Reacción del CMVPR al Proyecto de la Cámara 3326
Apr/26/2011 19:31
En días recientes los representantes Liza Fernández y José Aponte presentaron el proyecto 3326 de la Cámara de Representantes, el cual propone dejar sin efecto la colegiación obligatoria de varios profesionales, entre ellos los médicos veterinarios. El Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico se opone a esta medida por entender que las consecuencias de la aprobación de la misma irían en detrimento de la salud pública, del bienestar animal y de la sana práctica de la medicina veterinaria.
Durante décadas tanto los médicos veterinarios como la ciudadanía y el Estado en sí se han beneficiado de las ventajas de la obligatoriedad de la colegiación. La clase veterinaria entiende que la eliminación de la colegiación laceraría la autoridad conferida hasta hora en ley para vigilar por la autodisciplina de la clase y por la supervisión de la calidad de los servicios prestados a la ciudadanía y a los pacientes. Asimismo, la matrícula del Colegio entiende que la colegiación obligatoria es lo que le da fuerza legal para custodiar la práctica ética de nuestra profesión y al mismo tiempo garantizarle a los consumidores que reciban un servicio de excelencia por profesionales debidamente calificados.
El Colegio de Médicos Veterinarios tiene la responsabilidad y el interés de notificarle a la cuidadanía los servicios y funciones que lleva a cabo la institución en beneficio del Estado, de los colegiados y todos los ciudadanos.
El Estado se ahorra cientos de miles de dólares al delegar importantes funciones en los servicios voluntarios que presta el Colegio como institución sin fines de lucro:
Los ciudadanos reciben, gracias a la existencia del Colegio:
El Colegio de Médicos Veterinarios entiende que de aprobarse el proyecto de la Cámara de Representantes 3326, el Estado no podrá prestar los servicios que hasta ahora ha prestado nuestra institución diligentemente durante los últimos 25 años. Delegar en la Junta Examinadora las funciones del Colegio representaría una carga onerosa para el Estado y de prosperar el proyecto y darse la eliminación de la colegiación obligatoria de la totalidad de las profesiones, esas funciones requerirán de una suma multimillonaria en tiempos en los que el gobierno ha demostrado una notable insolvencia económica. El consumidor y los animales pagarían las consecuencias de la falta de estos servicios.
El rol del Colegio de Médicos Veterinarios así como el de muchos de los otros colegios vinculados a la salud pública y la seguridad ha sido históricamente indispensable para nuestro orden social. Entendemos que estas instituciones ligadas a la salud y la seguridad cumplen y vigilan por un "interés apremiante del Estado", por lo que a la luz de la opinión emitida por el Tribunal Supremo de Puerto Rico la necesidad de su vigencia es indiscutible por no tratarse en este caso de un asunto de "libertad de asociación" sino más bien de sana administración pública.
Los ciudadanos que estén interesados en apoyar la permanencia de la colegiación obligatoria de la clase médica veterinaria por entender que ésta presta servicios de alto interés para la salud pública y la ciudadanía en general, pueden llamar al Colegio al 787.283.0565 o a su veterinario de confianza para firmar una carta dirigida a la Legislatura para solicitarles a sus representantes que no voten a favor de esta medida.
Durante décadas tanto los médicos veterinarios como la ciudadanía y el Estado en sí se han beneficiado de las ventajas de la obligatoriedad de la colegiación. La clase veterinaria entiende que la eliminación de la colegiación laceraría la autoridad conferida hasta hora en ley para vigilar por la autodisciplina de la clase y por la supervisión de la calidad de los servicios prestados a la ciudadanía y a los pacientes. Asimismo, la matrícula del Colegio entiende que la colegiación obligatoria es lo que le da fuerza legal para custodiar la práctica ética de nuestra profesión y al mismo tiempo garantizarle a los consumidores que reciban un servicio de excelencia por profesionales debidamente calificados.
El Colegio de Médicos Veterinarios tiene la responsabilidad y el interés de notificarle a la cuidadanía los servicios y funciones que lleva a cabo la institución en beneficio del Estado, de los colegiados y todos los ciudadanos.
El Estado se ahorra cientos de miles de dólares al delegar importantes funciones en los servicios voluntarios que presta el Colegio como institución sin fines de lucro:
- La autodisciplina de los médicos veterinarios
- La educación continua de excelencia y a precios razonables para todos los colegiados
- La orientación y prevención de zoonosis, enfermedades transmisibles de animales a humanos como rabia, AH1N1, etc.
- Fiscalización de la práctica no certificada de la medicina veterinaria, es decir la identificación de intrusistas, personas no licenciadas que llevan a cabo prácticas veterinarias
- Protección de la salud pública y el bienestar animal
- Planes de manejo de emergencias para la población animal
- Capacitación a fiscales, jueces, policías y otros profesionales con el fin de que tengan las herramientas para hacer cumplir las leyes de protección y contra el maltrato animal
Los ciudadanos reciben, gracias a la existencia del Colegio:
- Orientación gratuita sobre la salud y el bienestar animal (el Colegio se ha encargado de tener presencia semanal en medios de comunicación para cumplir con este fin)
- Donaciones a instituciones privadas que protegen y custodian animales ante la falta de recursos y atención por parte del Estado
- Garantía de que sus animales recibirán un servicio de excelencia por parte de profesionales debidamente certificados y licenciados.
- Becas para estudiantes y para investigación
- Atención de querellas, investigación de éstas y la implementación de penalidades en los casos que así aplique
El Colegio de Médicos Veterinarios entiende que de aprobarse el proyecto de la Cámara de Representantes 3326, el Estado no podrá prestar los servicios que hasta ahora ha prestado nuestra institución diligentemente durante los últimos 25 años. Delegar en la Junta Examinadora las funciones del Colegio representaría una carga onerosa para el Estado y de prosperar el proyecto y darse la eliminación de la colegiación obligatoria de la totalidad de las profesiones, esas funciones requerirán de una suma multimillonaria en tiempos en los que el gobierno ha demostrado una notable insolvencia económica. El consumidor y los animales pagarían las consecuencias de la falta de estos servicios.
El rol del Colegio de Médicos Veterinarios así como el de muchos de los otros colegios vinculados a la salud pública y la seguridad ha sido históricamente indispensable para nuestro orden social. Entendemos que estas instituciones ligadas a la salud y la seguridad cumplen y vigilan por un "interés apremiante del Estado", por lo que a la luz de la opinión emitida por el Tribunal Supremo de Puerto Rico la necesidad de su vigencia es indiscutible por no tratarse en este caso de un asunto de "libertad de asociación" sino más bien de sana administración pública.
Los ciudadanos que estén interesados en apoyar la permanencia de la colegiación obligatoria de la clase médica veterinaria por entender que ésta presta servicios de alto interés para la salud pública y la ciudadanía en general, pueden llamar al Colegio al 787.283.0565 o a su veterinario de confianza para firmar una carta dirigida a la Legislatura para solicitarles a sus representantes que no voten a favor de esta medida.
Reacción a ataque de pitbull a niña de dos años
Mar/30/2011 22:35
En el día de hoy la prensa ha reseñado un accidente en el que un perro pitbull atacó a una niña de dos años en Caguas. Según el informe de prensa, la niña, que se encuentra en estado crítico, fue atacada en el rostro por el can que aparentemente vagaba sin dueño.
El Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico lamenta los hechos ocurridos y entiende que es indispensable recalcar varios temas que no han sido atendidos debidamente por el Estado o que cuando se han planteado no han recibido la atención adecuada. Durante más de una década el Colegio y los veterinarios han promovido proyectos de ley dirigidos a la creación de un registro obligatorio de mascotas con el fin de minimizar el problema de los animales realengos y tener una herramienta para establecer responsabilidades en casos como éstos, entre otros. Es importante tener mecanismos a través de los cuales poder exigirle a los ciudadanos que asuman su responsabilidad como dueños de mascotas. Animales de raza suelen haber tenido dueño, por lo que el pitbull involucrado en este lamentable incidente alguna vez debió pertenecerle a alguien que no asumió su responsabilidad con el animal, su bienestar y el de la comunidad.
También el Colegio ha apoyado la creación de proyectos de ley que promovieran la obligatoriedad de la vacuna de rabia, que es un tema fundamental de salud y un riesgo adicional al que se enfrenta cualquier persona que sea mordida por un animal que no esté vacunado. Accidentes de este tipo nos deben mover no sólo a la reflexión de cuatro temas principales: responsabilidad de los dueños, manejo de la población de animales realengos, la necesidad de un registro de mascotas y la vacunación obligatoria contra la rabia, sino también a la acción.
La respuesta no debe ser la criminalización de la tenencia de una raza ni la demonización del animal, sino tener una clara política pública que atienda estos temas desde la perspectiva del bienestar animal y de la salud pública. Mientras tanto, el Colegio exhorta a que los dueños de animales asuman la responsabilidad de cuidarlos y de evitar que éstos representen un riesgo para otros, que vacunen a sus mascotas y que exijan en sus municipios que haya un plan de manejo de animales realengos que pueden convertirse en un riesgo potencial para la comunidad.
Alerta: Intrusismo, personas no licenciadas practicando procesos veterinarios
Feb/28/2011 17:18
COMUNICADO DE PRENSA
(Alerta: Intrusismo, personas no licenciadas practicando procesos veterinarios)
El viernes pasado los medios de prensa reseñaron el caso que se está viendo en el Tribunal de Arecibo contra Manuel Ruiz, quien alegadamente operó, sin tener estudios ni licencia como veterinario, a dos perros en una especie de clínica improvisada que tenía en el sector Candelaria del barrio Sabana Hoyos, en Arecibo. Los animales padecieron luego una infección severa y su vida estuvo en riesgo.
Ante esta situación, el Colegio de Médicos Veterinarios quiere orientar a la comunidad en general a que confíen la salud de su mascota sólo a médicos veterinarios licenciados. Ninguna persona sin licencia de médico veterinario puede tener una clínica de práctica de esta disciplina en ninguna de sus modalidades. El corte de orejas y rabo, así como el resto de las cirugías cosméticas, son intervenciones quirúrgicas y sólo pueden ser practicadas por médicos veterinarios.
El individuo que haga diagnósticos, practique tratamiento o cirugías a un animal sin tener las certificaciones y licencia requeridas incurre en lo que el Colegio ha denominado como una práctica intrusista y no sólo ha violado la ley en ese sentido, sino que muy bien su conducta podría considerarse como una falta a la Ley 154 contra el Maltrato Animal. Los ciudadanos responsables no deben patrocinar esta conducta intrusista, ilegal y negligente que pone en riesgo la salud y bienestar de sus mascotas.
Existen otras prácticas intrusistas a los que dueños de mascotas deben estar pendiente, ya que se dan tanto en algunos centros de venta de mascotas, conocidos como “pet shops”, como en ciertos agrocentros. El personal de este tipo de establecimiento no tiene las licencias y ni la preparación adecuada para administrar vacunas, ni operar ni tratar a animales. Tampoco los criadores ni los “groomers” tienen licencia para administrar vacunas ni tratamientos.
El problema del intrusismo tiene varios ángulos y circunstancias que lo propician. Es difícil controlar que existan personas inescrupulosas que sean capaces de jugar con la salud y la vida de los animales. Sin embargo, tanto los dueños de mascotas como el Colegio de Médicos Veterinarios, podemos esforzarnos para prevenir que esto ocurra y para disuadir a los intrusistas de continuar con sus prácticas ilegales. Los ciudadanos hacer su parte al no patrocinar que personas que no son médicos veterinarios atiendan situaciones de salud de sus animales. Al mismo tiempo, los ciudadanos pueden ser clave al denunciar al Colegio o a las autoridades si tienen conocimiento de que alguien practica la veterinaria sin licencia.
El Colegio, por su parte, está actuando proactivamente al atender las querellas que presentan los ciudadanos y al proveer el respaldo y soporte legal para llevar a los tribunales los casos que así lo ameritan. El Colegio invita a toda la ciudadanía a crear consciencia sobre este problema, a estar alertas en sus comunidades si saben o escuchan de alguien que atiende animales sin tener licencia y a denunciar y presentar sus querellas al Colegio de Médicos Veterinarios y a las autoridades.
(Alerta: Intrusismo, personas no licenciadas practicando procesos veterinarios)
El viernes pasado los medios de prensa reseñaron el caso que se está viendo en el Tribunal de Arecibo contra Manuel Ruiz, quien alegadamente operó, sin tener estudios ni licencia como veterinario, a dos perros en una especie de clínica improvisada que tenía en el sector Candelaria del barrio Sabana Hoyos, en Arecibo. Los animales padecieron luego una infección severa y su vida estuvo en riesgo.
Ante esta situación, el Colegio de Médicos Veterinarios quiere orientar a la comunidad en general a que confíen la salud de su mascota sólo a médicos veterinarios licenciados. Ninguna persona sin licencia de médico veterinario puede tener una clínica de práctica de esta disciplina en ninguna de sus modalidades. El corte de orejas y rabo, así como el resto de las cirugías cosméticas, son intervenciones quirúrgicas y sólo pueden ser practicadas por médicos veterinarios.
El individuo que haga diagnósticos, practique tratamiento o cirugías a un animal sin tener las certificaciones y licencia requeridas incurre en lo que el Colegio ha denominado como una práctica intrusista y no sólo ha violado la ley en ese sentido, sino que muy bien su conducta podría considerarse como una falta a la Ley 154 contra el Maltrato Animal. Los ciudadanos responsables no deben patrocinar esta conducta intrusista, ilegal y negligente que pone en riesgo la salud y bienestar de sus mascotas.
Existen otras prácticas intrusistas a los que dueños de mascotas deben estar pendiente, ya que se dan tanto en algunos centros de venta de mascotas, conocidos como “pet shops”, como en ciertos agrocentros. El personal de este tipo de establecimiento no tiene las licencias y ni la preparación adecuada para administrar vacunas, ni operar ni tratar a animales. Tampoco los criadores ni los “groomers” tienen licencia para administrar vacunas ni tratamientos.
El problema del intrusismo tiene varios ángulos y circunstancias que lo propician. Es difícil controlar que existan personas inescrupulosas que sean capaces de jugar con la salud y la vida de los animales. Sin embargo, tanto los dueños de mascotas como el Colegio de Médicos Veterinarios, podemos esforzarnos para prevenir que esto ocurra y para disuadir a los intrusistas de continuar con sus prácticas ilegales. Los ciudadanos hacer su parte al no patrocinar que personas que no son médicos veterinarios atiendan situaciones de salud de sus animales. Al mismo tiempo, los ciudadanos pueden ser clave al denunciar al Colegio o a las autoridades si tienen conocimiento de que alguien practica la veterinaria sin licencia.
El Colegio, por su parte, está actuando proactivamente al atender las querellas que presentan los ciudadanos y al proveer el respaldo y soporte legal para llevar a los tribunales los casos que así lo ameritan. El Colegio invita a toda la ciudadanía a crear consciencia sobre este problema, a estar alertas en sus comunidades si saben o escuchan de alguien que atiende animales sin tener licencia y a denunciar y presentar sus querellas al Colegio de Médicos Veterinarios y a las autoridades.
Alerta leptospirosis: Asesino Potencial
Dec/20/2010 14:00
En días recientes el Secretario de Salud informó al pueblo sobre la cantidad de casos de personas contagiadas con leptospirosis y reportó que ha habido más de una decena de víctimas fatales de esta enfermedad. El Colegio de Médicos Veterinarios no quisiera que esta noticia pasara inadvertida, por lo que entendemos que es nuestro deber orientar debidamente a la ciudadanía sobre esta condición que puede ser letal.
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana conocida comúnmente como “fiebre de ratón”, porque es trasmitida mediante la orina de estos roedores, sobre todo las ratas, y puede afectar a cualquier mamífero, particularmente a seres humanos y perros. Se considera endémica en los animales de finca, especialmente donde existe alta densidad poblacional de roedores, áreas lluviosas o hay almacenamiento inadecuado de alimentos de animales. La bacteria entra al cuerpo de la víctima a través de las membranas mucosas (como las encías) o pequeñas cortaduras en la piel al estar en contacto con orina de ratones. Tal vez la gente piensa que es poco probable estar expuesto a la orina de este animal, pero no lo es. El contagio puede ocurrir al exponernos a aguas estancadas contaminadas (algo muy común en tiempo lluvioso) o al ingerir alimentos como frutas, vegetales e incluso productos enlatados sin lavarlos o sin lavarnos las manos.
Por eso, en el caso de prevención de contagio en los humanos, es indispensable no sólo lavar los alimentos crudos o no procesados sino también las latas de refrescos y otros productos que en vagones de transporte o almacenes pudieron estar expuestos a la orina de ratón. Es importante reforzar en los niños la higiene básica y orientarlos para que laven estos productos.
Los perros también son sumamente susceptibles a esta condición. Su modo de contagio es primariamente la ingestión de alimento contaminado con orina de ratón, algo muy común cuando dejamos el plato de la mascota lleno de comida todo el día. En tal caso los ratones pueden ir tras comida y también dejar rastros de orina o excreta. Cuando el perro regresa a comer, ingiere la comida contaminada y se expone a la enfermedad.
Varios días después, la mascota comienza con síntomas como:
• Inapetencia
• Vómitos
• Diarrea
• Fiebre
• Muy probablemente se torne amarillo (ictericia)
Al tratar de ayudar a nuestro perro y llevarlo a la casa para atenderlo terminamos exponiéndonos a esta mortal condición. En humanos los síntomas son sumamente amplios e incluyen malestar general, fiebre, vómitos, diarrea y dolor en el cuerpo. Su similitud con el cuadro de síntomas del dengue así como con otras es lo que hace que esta condición sea tan peligrosa para nosotros. En la mayoría de los casos, si se detecta a tiempo, la leptospirosis puede eliminarse con un tratamiento de antibióticos, pero si se confunde con otros tipos de hepatitis virales de los seres humanos o el dengue, el paciente no recibirá antibióticos y esto podría acarrearle complicaciones serias e incluso provocarle la muerte.
¿Qué podemos hacer para proteger a nuestras mascotas contra este asesino potencial? Igual que la mayoría de las enfermedades, la mejor arma contra la leptospirosis es la prevención.
En el caso de las mascotas, existe una vacuna tanto para los perros como para animales grandes (ganado), por lo que debe ser vacunada por un médico veterinario licenciado. Otras importantes recomendaciones son mantener limpios los predios donde tenemos a nuestras mascotas y nunca dejar platos de comida ni basura en el exterior que pueda atraer ratones. También es importante evitar el acceso de nuestros animales a aguas estancadas.
Recordemos que la leptospirosis es una enfermedad muy peligrosa y común y está en nuestras manos (literalmente) evitar ser víctimas de este asesino potencial.
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana conocida comúnmente como “fiebre de ratón”, porque es trasmitida mediante la orina de estos roedores, sobre todo las ratas, y puede afectar a cualquier mamífero, particularmente a seres humanos y perros. Se considera endémica en los animales de finca, especialmente donde existe alta densidad poblacional de roedores, áreas lluviosas o hay almacenamiento inadecuado de alimentos de animales. La bacteria entra al cuerpo de la víctima a través de las membranas mucosas (como las encías) o pequeñas cortaduras en la piel al estar en contacto con orina de ratones. Tal vez la gente piensa que es poco probable estar expuesto a la orina de este animal, pero no lo es. El contagio puede ocurrir al exponernos a aguas estancadas contaminadas (algo muy común en tiempo lluvioso) o al ingerir alimentos como frutas, vegetales e incluso productos enlatados sin lavarlos o sin lavarnos las manos.
Por eso, en el caso de prevención de contagio en los humanos, es indispensable no sólo lavar los alimentos crudos o no procesados sino también las latas de refrescos y otros productos que en vagones de transporte o almacenes pudieron estar expuestos a la orina de ratón. Es importante reforzar en los niños la higiene básica y orientarlos para que laven estos productos.
Los perros también son sumamente susceptibles a esta condición. Su modo de contagio es primariamente la ingestión de alimento contaminado con orina de ratón, algo muy común cuando dejamos el plato de la mascota lleno de comida todo el día. En tal caso los ratones pueden ir tras comida y también dejar rastros de orina o excreta. Cuando el perro regresa a comer, ingiere la comida contaminada y se expone a la enfermedad.
Varios días después, la mascota comienza con síntomas como:
• Inapetencia
• Vómitos
• Diarrea
• Fiebre
• Muy probablemente se torne amarillo (ictericia)
Al tratar de ayudar a nuestro perro y llevarlo a la casa para atenderlo terminamos exponiéndonos a esta mortal condición. En humanos los síntomas son sumamente amplios e incluyen malestar general, fiebre, vómitos, diarrea y dolor en el cuerpo. Su similitud con el cuadro de síntomas del dengue así como con otras es lo que hace que esta condición sea tan peligrosa para nosotros. En la mayoría de los casos, si se detecta a tiempo, la leptospirosis puede eliminarse con un tratamiento de antibióticos, pero si se confunde con otros tipos de hepatitis virales de los seres humanos o el dengue, el paciente no recibirá antibióticos y esto podría acarrearle complicaciones serias e incluso provocarle la muerte.
¿Qué podemos hacer para proteger a nuestras mascotas contra este asesino potencial? Igual que la mayoría de las enfermedades, la mejor arma contra la leptospirosis es la prevención.
En el caso de las mascotas, existe una vacuna tanto para los perros como para animales grandes (ganado), por lo que debe ser vacunada por un médico veterinario licenciado. Otras importantes recomendaciones son mantener limpios los predios donde tenemos a nuestras mascotas y nunca dejar platos de comida ni basura en el exterior que pueda atraer ratones. También es importante evitar el acceso de nuestros animales a aguas estancadas.
Recordemos que la leptospirosis es una enfermedad muy peligrosa y común y está en nuestras manos (literalmente) evitar ser víctimas de este asesino potencial.
