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¿Cómo puedo saber si a mi mascota le está dando un ataque al corazón?

 Tengo entendido que a los animales les pueden dar ataques al corazón como a las personas. ¿Pasa esto sólo con perros y gatos o les pasa también a las aves y a los reptiles?

Contestación:

Cualquier individuo que tenga un corazón (sea humano o animal) puede sufrir de un ataque al corazón. Pero, ¿qué es un ataque al corazón? El término correcto es un infarto al miocardio, lo que significa la pérdida de flujo sanguíneo a la pared muscular del corazón y esto puede causar daños severos al mismo.

Las mascotas no sufren de esta condición con mucha frecuencia y los síntomas que usualmente conocemos en seres humanos (dolor en el pecho y en el brazo izquierdo, adormecimiento de las extremidades y mareos) no son fácilmente identificables en mascotas.

Esto no significa que nuestros animales de compañía estén libres de problemas cardíacos; por el contrario, muchas de nuestras mascotas sufren de múltiples condiciones del corazón que pueden provocarles la muerte. Condiciones congénitas (de nacimiento) y degenerativas (por edad avanzada o problemas de obesidad, entre otros) pueden desembocar en fallos cardíacos que, de no ser atendidos a tiempo, pueden provocar un paro cardiorespiratorio y costarles la vida a nuestros animales.

¿Cόmo podemos identificar si nuestra mascota está sufriendo un paro cardiorespiratorio? Los signos (o síntomas) más comunes son:

  • Colapso
  • falta de respuesta a estímulos externos (no responden a la luz, al ruído ni al contacto físico)
  • falta de movimiento del pecho (no respiran)
  • Además no podremos escuchar sus latidos si le colocamos el oído en el pecho.

¿Qué podemos hacer si nuestra mascota sufre un paro cardiorespiratorio?

La prioridad número uno es llevar a nuestra mascota al médico veterinario licenciado más cercano. Pero mientras esto ocurre hay ciertos pasos que podemos tomar para ayudar a mantener a nuestra mascota viva en lo que llegamos a la oficina veterinaria.

1- Verifique que no haya ningún objeto o cuerpo extraño bloqueando el paso del aire – un juguete, una toallita y hasta comida o un “treat” pueden obstruir la laringe y hacer colapsar a nuestra mascota por falta de oxígeno. De esto ocurrir es esencial tratar de removerlo de inmediato (de ser necesario, se puede practicar en el animal la maniobra “Heimlich” apretando firme y rápidamente el abdomen de atrás hacia el frente (del área del ombligo hacia el pecho).

2- Coloque la mascota de lado, extienda su cuello y hale su lengua para facilitar el paso del aire.

3- Ventile la mascota cerrando su boca y soplando directamente por su nariz (respiración boca-nariz) aproximadamente 10 veces por minuto (cada 6 segundos).

4- Oprima el pecho aproximadamente unas 100 veces por minuto. En gatos o perros de 30 libras o menos, presione entre la quinta y sexta costilla con el animal acostado de lado usando una o las dos manos (según el tamaño del animal). En perros grandes puede hacerse boca arriba apretando firmemente al final del esternón (hueso en el centro del pecho) o de lado en la parte más ancha del pecho. Presione hasta un máximo de una tercera parte del ancho total del pecho (queremos causar compresión del corazón, no daños permanentes ni costillas rotas).

Es importante reconocer que si nuestra mascota sufre de un paro cardiorespiratorio, sus probabilidades de recuperación no son buenas. La mejor manera de evitar una emergencia como ésta es visitando nuestro médico veterinario regularmente. Una evaluación preventiva al menos una vez al año (o más frecuente si nuestra mascota es geriátrica o ya padece de alguna condición cardíaca) ayudará a nuestro médico veterinario a detectar cualquier anomalía que pueda poner en peligro la vida de nuestro animal y desarrollará un plan diagnóstico y/o de tratamiento para evitar que nuestra mascota llegue a una situación de emergencia.

Dr. Víctor Collazo
787. 720  . 1463
Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico

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